FALLECIMIENTO DEL HISTORIADOR DE FLORES Y NUMISMATICO ARNALDO CUNIETTI-FERRANDO

FALLECIMIENTO DEL HISTORIADOR DE FLORES Y NUMISMATICO ARNALDO CUNIETTI-FERRANDO

El 3 de noviembre de 2018, a los 82 años de edad, falleció el historiador revisionista y eminente numismático Arnaldo José Cunietti-Ferrando, quien se destacó en varias disciplinas que le han merecido el reconocimiento nacional e internacional.

Fue un distinguido historiador dedicado a recoger la inhóspita y grandiosa protohistoria del Partido y ex pueblo de campaña San José de Flores, produciendo notables trabajos investigativos que tuvieron su enfoque, principalmente, en lo que respecta al período federal y anterior al mismo.

Desde esta actividad, Cunietti-Ferrando se inscribió dentro de lo que es el revisionismo y la barriología, merced a una nutrida producción que ha sentado dignos precedentes en el estudio de los barrios que hoy conforman el oeste capitalino. Recogió biografías olvidadas, descripciones de estancias y chacras pioneras e historias primitivas de aquella formidable geografía con olor a campo que, al correr de los años y la vida, pergeñó un prototipo porteño distinto a todos los demás: el orillero.

Anverso de la medalla que le acuñaron al gran numismático Arnaldo Cunietti-Ferrando en Arequipa, Perú, durante la 2ª Convención Internacional de Numismáticos e Historiadores, en octubre de 2018.

Su extensa obra bibliográfica, en esto de salir al rescate de la protohistoria de las orillas, lo llevó a escribir sobre los barrios de Flores, Monte Castro y Santa Rita, agregándosele trabajos dedicados a Belgrano y Nueva Pompeya.

De Flores escribió: San José de Flores y Belgrano, ley de Capital Federal 1887 (Buenos Aires nos cuenta, 1987); San José de Flores, un pueblo a dos leguas de la ciudad (Fundación Banco de Boston, 1991); y, San José de Flores (Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires, 1997).

En 1970 escribió su único libro sobre Monte Castro, titulado Monte Castro. De la chacra al barrio (Casa Pardo), siendo una fuente bibliográfica muy buscada para barriólogos y aficionados. Varias décadas más tarde (2004), y a través del sello editorial Baires Popular, se dedicó a indagar en el devenir de Nueva Pompeya con un trabajo intitulado El Paso de Burgos y el barrio de Pompeya.

Imagen rescatada por Cunietti-Ferrando que muestra la Iglesia de San José de Flores que mandó erigir Rosas entre 1830/31. No hay otro registro de este tipo. La imagen es del año 1869, y la consiguió nuestro biografiado de un coleccionista norteamericano, luego que se la comprara a un anticuario argentino. Se aprecian las casas coloniales y el “Camino Real” (actual avenida Rivadavia) de tierra. La imagen sería de Benito Panunzi.

A propósito, bien valen las palabras que emitió a principios de 2018 en un mensaje dirigido a los jóvenes: “Les aconsejo que lean, que dejen de lado lo comercial, que conozcan la historia que es importante para todos”.

LA NUMISMATICA, SU OTRA PASION

Alternó, asimismo, la pasión que sentía por los barrios periféricos de Buenos Aires con la medallística o numismática, lo que llevó a encumbrarlo como una de las personalidades que mayores conocimientos tuvo en la materia no solo en nuestro país sino en el mundo.

Aquí, Cunietti-Ferrando ha escrito otra considerable cantidad de obras, entre ellas: La moneda de Salta (Asociación Numismática Argentina, 1966); Monedas de la República Argentina (Centro Numismático Buenos Aires, 1971/72); La moneda metálica argentina (Banco de la Nación Argentina, 1972); Historia del papel moneda argentino (Banco Roberts, 1984); Los bancos emisores de Mendoza 1866-1882 (1989); Historia de las medallas argentinas 1747 – 1880 (Federación de Entidades Numismáticas y Medallísticas Argentinas, 2010); y, La Casa de Moneda de Oruro y sus labraciones 1849-1850” (2018). Además, claro, de cientos de artículos referidos a la temática que llegó a publicar en numerosas publicaciones de Hispanoamérica y Europa.

Tantos antecedentes histórico/investigativos lo catapultan como el iniciador o divulgador de la numismática en la Argentina -en el siglo XIX lo había sido Alejandro Rosa-, con la aparición de un primer trabajo en formato de catálogo que vio la luz allá por el año 1964. Por todo ello, Cunietti-Ferrando mereció ser ungido miembro de la Academia Nacional de la Historia –bajo cuyo sello editorial publicó La Casa de Moneda de Potosí durante las Guerras de la Independencia (2014)-[1], como así también del Centro Numismático y Filatélico de Bariloche.

Hermoso ejemplar de las llamadas “Monedas de Güemes”, que obraba en la colección de Cunietti-Ferrando. Data de 1817, y fueron contramarcadas por un Decreto de Martín Miguel de Güemes, luego de la pérdida del Alto Perú, en 1815, y de la plata de Potosí.

Al mismo tiempo, Cunietti-Ferrando fue el fundador del Museo Histórico y Numismático del Banco de la Nación Argentina, cuya inauguración aconteció el 26 de octubre de 1966, y se desempeñó como Director de dos publicaciones especializadas en el mundo de la medalla y la historia de nuestro país, como ser las revistas “Cuadernos de Numismática y Ciencias Históricas” e “Historias de la ciudad”.

Por la misma razón, se le ha llamado “Prócer de la Numismática Americana” gracias a sus infatigables labores que no fueron sino registros académicos de excelencia concernientes a las tareas desempeñadas por las Casa de Moneda de Potosí, Oruro y La Paz, todas ellas en territorio boliviano, cuando la etapa de la Guerra de la Independencia.

Su efigie apareció en, al menos, dos medallas, una de ellas acuñada durante la 2º Jornada Numismática del Centro Numismático y Filatélico de Bariloche (Ce.Nu.Fi.Ba.), que tuvo lugar los días 17 y 18 de marzo de 2018. De esta distinción se acuñaron 100 unidades, con un acabado de símil plata añejada y 45 mm de módulo o diámetro. Para acentuar el homenaje, dicha 2º Jornada recibió el nombre “Arnaldo Cunietti-Ferrando”.

Rarísima moneda patria acuñada en Potosí hacia 1815, antes de la pérdida del Alto Perú. Como puede verse, se superponen dos acuñaciones, de allí lo defectuoso de su terminación. Estaba en la colección privada de Cunietti-Ferrando.

A su vez, la importancia de sus trabajos de investigación respecto a la acuñación y amonedación que se realizó durante siglos en toda la América hispana, le valieron el que su rostro apareciese en una medalla conmemorativa durante la 2ª Convención Internacional de Historiadores y Numismáticos, evento celebrado en Arequipa, Perú, los días 18, 19, 20 y 21 de octubre de 2018.[2] En el reverso, y enmarcando un perfil inédito de la Casa de Moneda de Potosí, la medalla de Cunietti-Ferrando tiene la siguiente leyenda: “HOMENAJE DE LOS NUMISMATICOS AMERICANOS A SU ERUDITO MAESTRO”. La acuñaron en plata, con un peso de 31,1 gramos y adornada, en el anverso, con “una fotografía principesca de Arnaldo [Cunietti-Ferrando] de ¾ de perfil”.

MI ENCUENTRO CON EL

La única vez que el que suscribe lo conoció, fue el 31 de mayo de 2014 en la legendaria Casa Marcó del Pont, donde se conmemoraron los 208 años de vida del barrio de Flores con numerosas actividades culturales y teatrales. En aquel solar funciona desde hace casi veinte años la Junta de Estudios Históricos de San José de Flores, la primera en su tipo, pues surgió en 1938, y allí lo encontré a Cunietti-Ferrando, sentado en la cabecera de una larga mesa de madera, rodeado de libros, archivos y papeles, y explicando, con entusiasmo juvenil, el por qué de un origen y de aquel resplandor gauchesco y aristocrático que tuvo alguna vez el viejo pueblo.

No quise perderme la oportunidad de retratarme con este erudito que ocupó, buena parte de sus años, en ahondar en la problemática de las orillas porteñas, descentralizando, y hasta federalizando, la atención que la historia suele tener, de modo aburrido y monótono, con ciertos arquetipos harto conocidos. Es que Cunietti-Ferrando fue, sin más, un hombre profundamente enamorado del aura romántico y sencillo del Partido de San José de Flores y sus alrededores, por eso recuerdo, al igual que yo lo hice en aquel mayo de 2014, dando un efusivo “¡Viva Flores!” cuando un presentador convidó a los presentes a repetir la exclamación antes del comienzo de las funciones que honraban un nuevo cumpleaños de esta barriada.

Cuadro naif que realizó Cunietti-Ferrando cuando despuntó esta artística actividad. No olvidó aquel hermoso y perdido paisaje rural del barrio porteño de Flores durante el rosismo. Se observan los trazados de los actuales pasajes Salala y Pescadores, y la botica de Castro.

 

Allí, en medio de la euforia, pude mantener un diálogo somero con Cunietti-Ferrando, donde me comentó que adhería al revisionismo histórico, y me indicó la gigantografía de un mapa del año 1870 que, descubierto por él hacía poco, presentaba el nombre de los dueños de lotes de San José de Flores ya con el trazado de esa maravilla de la modernidad como fue el Ferrocarril del Oeste (hoy, Sarmiento), al que los florenses dieron en llamar el “Camino de fierro”.

En sus últimos años de vida, y demostrando una versatilidad inusual, cultivó su inclinación por la pintura naif, corriente pictórica que se caracteriza por hacer representaciones de la vida cotidiana urbana, y donde puede apreciarse, en cada una de sus obras, una simplificación de las formas y el empleo de colores vivos, fuertes. De esta vocación, Cunietti-Ferrando dedicó un cuadro naif a la segunda Iglesia de San José de Flores, o sea, a la mandada a construir por Rosas entre 1830 y 1831.

Arnaldo Cunietti-Ferrando había nacido en 1936. De su unión conyugal con Gladys Andreatta Fassanelli nacieron tres vástagos, María Gabriela, María Alejandra y Patricia Gladys Cunietti-Ferrando Andreatta.

Reverso de la medalla que lo inmortalizó, en el homenaje que se le hizo en tierra peruana tres semanas antes de su deceso.

La desaparición física de Cunietti-Ferrando, así como la que tuvo lugar el 12 de marzo de 2017 cuando dejó este mundo Juan José Vence, dedicado a indagar sobre la orillera Villa Luro, representaron un duro revés para los historiadores barriólogos de Buenos Aires. De todas maneras, la infinita curiosidad que despierta la historia en todos aquellos que se afanan en su búsqueda, deparará la aparición, y Dios quiera que así sea, de nuevos adeptos a la misma para mejor comprender el génesis de todo.

 

Por Gabriel O. Turone

——————–

Referencias:

[1] En la Academia Nacional de la Historia (ANH) ocupó una vocalía en la Comisión de Numismática y Medallística.

[2] Aquí dictó una ponencia que se tituló “Escudos de regimientos patrios del Alto Perú durante las Guerras de la Independencia”. En verdad, y dado su delicado estado de salud, fue un nieto suyo quien leyó la conferencia que, de modo atinado, había impreso Arnaldo Cunietti-Ferrando para la ocasión.

La primera Convención se había realizado en Potosí en 2016, en la cual también participó el biografiado.

Prensa JR
This post was written by
Entre las actividades que desarrollamos, las mismas son variadas y proficuas: conferencias, jornadas de cine-debate en base a películas que tratan sobre temas históricos y/o intelectuales, homenajes, visitas a lugares históricos, presentaciones de libros, investigaciones en instituciones tales como el Archivo General de la Nación, hemerotecas, bibliotecas, asesoramientos para empresas de índole investigativa, etc.

Leave Your Comment