UNA NOTA CON 5 REFERENCIAS SOBRE EL COMBATE DE VUELTA DE OBLIGADO

UNA NOTA CON 5 REFERENCIAS SOBRE EL COMBATE DE VUELTA DE OBLIGADO

LA ESTACION DE SUBTE “OBLIGADO” EN PARIS, RECUERDO DE 1845

Aunque tengamos en cuenta que para Gran Bretaña y Francia el combate de Vuelta de Obligado librado el 20 de noviembre de 1845 fue una victoria pírrica, dado que no les reportó los beneficios económicos y comerciales que esperaban, algo que también hubo de suceder al finalizar la Guerra del Paraná en junio de 1846 en el aspecto militar, no por ello pasó al olvido en la memoria colectiva del pueblo francés.

Al considerar el insulso triunfo obtenido en 1845 contra nuestras fuerzas como algo meritorio, en la ciudad de París las autoridades locales impusieron a una de las estaciones de su sistema subterráneo el nombre de “Obligado” por el combate de casi 12 horas de duración.

Con el nombre de “Obligado” la estación de subte quedó inaugurada el 1º de septiembre de 1900, perdurando como tal hasta el 25 de mayo de 1948. Ese día de patrias reminiscencias para la Argentina, y gracias a la ayuda económica que nuestro país le ofreció a la empobrecida Francia de posguerra, la Comuna de París –a través de su alcalde M. Pierre De Gaulle, hermano del general Charles De Gaulle- decidió sacarle el nombre de “Obligado” a la estación para colocarle el de “Argentina”.

La foto publicada da cuenta de un operario del subterráneo parisino que coloca una chapa con el nombre anterior, “Obligado”, para recordar así a los distraídos parisienses. Y con el nuevo nombre de “Argentina”, la estación se mantiene hasta el presente.

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CAJA DE MUNICIONES DEL BUQUE DE GUERRA “GORGON” (VUELTA DE OBLIGADO)

En las acciones del combate de Vuelta de Obligado del 20 de noviembre de 1845, esta caja de municiones perteneciente al buque de Guerra de S.M.B. “Gorgon”, comandado que era por el capitán Charles Hotham, fue capturada por las fuerzas patrias que defendieron la soberanía nacional al mando del general en Jefe don Lucio Norberto Mansilla.

El “Gorgon” fue de las embarcaciones que bombardearon, sin piedad, y durante varias horas seguidas, las costas nuestras donde estaban apostadas las baterías artilladas de la Federación. Pero, además, estuvo presente en todas las contiendas que se sucedieron desde aquel 20 de noviembre de 1845 hasta el 4 de junio de 1846 en Angostura del Quebracho, última acción de la Guerra del Paraná. Sabemos, por su parte, que esta nave insignia de la armada inglesa, fue la que disparó el primer cañonazo en las acciones del 16 de enero de 1846, en la localidad de San Lorenzo, Provincia de Santa Fe, contra los nuestros.

La descripción de esta pieza, que se ubica en la Sala Federal del Museo Histórico Nacional (MHN) de Buenos Aires, dice así: “Caja de municiones del buque de guerra inglés “Gorgon” tomada en el Combate de la Vuelta de Obligado”.

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DONATO ALVAREZ, TROMPA DE ORDENES DE MANSILLA EN OBLIGADO (1845)

Estampa del teniente general D. Donato Álvarez, quien ejerciera como trompa de Órdenes del general Lucio Norberto Mansilla en la gesta de la Vuelta de Obligado, el 20 de noviembre de 1845, cuando contaba apenas 20 años de edad y ostentaba el grado de Sargento.

Este correntino nacido en Esquina había dicho que en los preparativos previos a las acciones contra los anglo-franceses, Mansilla había iniciado los trabajos para construir unas tres Baterías más para defender la posición argentina. Sus nombres iban a ser “25 de Mayo”, “9 de Julio” e “Independencia”, las cuales iban a ubicarse “En la parte baja de la barranca, a nivel del agua y debajo de las otras altas”, según lo confirma Fernando Amadeo de Baldrich.

Un toque de órdenes que en la jornada gloriosa hiciera el sargento Donato Álvarez para llamar a la carga contra los invasores, se hizo escuchar por primera vez en la presentación oficial de la obra Los Patricios en los tiempos de Rosas de Gabriel Turone, en el Salón Hardoy del Cabildo de Buenos Aires, el 24 de octubre de 2017. La pieza, titulada contemporáneamente como “Oración a los Patricios de la Vuelta de Obligado”, fue compuesta y grabada por el capitán Darío Bouche. La pieza recuerda todos los toques dados por el sargento Donato Álvarez, trompeta de órdenes –como se ha dicho- en la Vuelta de Obligado.

Un honor más cupo a este guerrero de la patria. Fue el único general de la Nación que se dignó en recibir el sable de San Martín, legado a Rosas, cuando fue repatriado desde Europa el 4 de marzo de 1897 por Manuela Rozas Terrero. Para entonces, Donato Álvarez estaba retirado de su actividad militar.

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ELEMENTOS DE UN GRABADO DE VUELTA DE OBLIGADO

Al que esto suscribe le ha contado el gran investigador y amigo suyo de los pagos de Baradero, don Ángel Pérez, que el grabado de la imagen es uno de los que de modo más fiel reflejan el dispositivo militar empleado por la Confederación Argentina y los anglo-franceses en la Vuelta de Obligado.

Se trata de un grabado blanco y negro francés confeccionado por Jean Maric Chavanne (1797-1862), afición que compartió con otro compatriota llamado François-Pierre Barry (1813-1905). Las referencias puestas en números amarillos ubican, de modo certero, los espacios tal cual se dispusieron en el combate de Vuelta de Obligado aquel 20 de noviembre de 1845.

Con el número uno (1), se observan, de izquierda a derecha, los navíos “Prócide”, “Philomel” y “Expeditive”, siendo el primero y el tercero de bandera francesa, y el del medio, inglesa. Esta División Izquierda estaba bajo el mando del teniente B. J. Sullivan., el mismo que ordenó los dos intentos de desembarcos que fueron repelidos por los infantes del Regimiento Patricios de Buenos Aires.

En el número dos (2), vemos el morro desde el cual se sujetaban las tres filas de cadenas que retuvieron, por varias horas, el avance de los buques invasores. Hasta la década de 1970, allí había una placa que recordaba que este accidente geográfico cumplió esa importante función. Las diferentes subidas del río Paraná destrozaron la placa y la cruz que había en su cima. Junto a este morro, que estaba a ras del nivel del río, se ubicó la Batería “Mansilla”, que fue por donde intentaron desembarcar las tropas de Francia e Inglaterra.

La referencia con el número tres (3) indica la posición de la Batería “Restaurador” o “Restaurador Rosas”, que estaba bajo el mando del coronel de Marina, don Álvaro José de Alzogaray, y que era defendida por, entre otras unidades, el Batallón de Patricios de Buenos Aires, con mayoría de soldados de su 2º Batallón, teniendo por jefe al coronel Ramón Rodríguez. Estaba a unos 20 metros sobre el nivel del mar, la más alta de las cuatro baterías.

Aparece el número cuatro (4) la tropa que compuso la Batería “Brown”, a cuyo frente estaba el marino Eduardo Brown, primogénito del insigne irlandés fundador de la Armada Argentina. Estaba apostada a escasos 7 metros sobre el nivel el mar.

La Batería “Manuelita” era la que mayor cantidad de cañones tenía a su disposición -7 en total-, y estaba mandada por el teniente coronel de Marina, Juan Bautista Thorne, marino neoyorquino que, arrimado al Plata, peleó en cuanta contienda hubo en la época de Rosas. Desde aquí la Banda Militar de los Patricios de Buenos Aires ejecutó las estrofas del Himno Nacional Argentino, antes de la arenga del comandante en Jefe, general Lucio N. Mansilla, y del inicio del fuego patrio. Hoy, en ese lugar, se encuentra la vivienda de la familia Batipeda, de añeja raigambre en la zona donde se defendió la soberanía nacional. Este espacio geográfico aparece con el número cinco (5).

Por último, el número seis (6) indica el monte de talas aledaño al campo del honor. Hasta allí tuvieron que replegarse los soldados Patricios cuando, durante el segundo desembarco anglo-francés, debieron frenar su carga a la bayoneta por la apoyatura del cañoneo de los navíos “Expeditive”, “Philomel” y “Prócide”.

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DAGUERROTIPO DE LA BATALLA DE VUELTA DE OBLIGADO (1845)

No únicamente en cuadros épicos u obras literarias históricas se ha cubierto la famosa batalla de la Vuelta de Obligado de noviembre de 1845. Los franceses llevaron a sus propios daguerrotipistas (fotógrafos les llamaríamos hoy) para retratar instantáneas de aquel fragor llevado a cabo contra las fuerzas federales del general Lucio N. Mansilla.

El daguerrotipo aquí publicado, producido el 20 de noviembre de 1845, muestra con claridad los vapores “Fulton” (francés), “Gordon” (inglés), “Firebrand” (inglés) y nuestro apresado “San Martín”. Está tomada desde la costa, y, según Vicente Gesualdo, “en el fondo se ven unas barrancas [a media altura sobre el margen derecho] que pueden ser próximas a la Vuelta de Obligado”.

Fue un francés de apellido Daguerre el inventor de tan magnífico procedimiento, arte que siguieron sus discípulos Gustave Le Gray, Luois Robert y, seguramente el más reconocido, Félix Nadar. A uno de ellos corresponde el daguerrotipo que nosotros publicamos en este posteo. Señalamos, finalmente, que las embarcaciones francesas e inglesas era seguro tuvieran espacios desde donde colocar los aparatos de daguerrotipo para, de ese modo, tener impresiones fieles de los lugares donde se guerreaba, siendo esta sentencia una verdad incuestionable si tenemos en cuenta que, de esos primitivos daguerrotipos de segunda mitad del siglo XIX, se sirvieron, a posteriori, los grabadores y pintores para que hicieran sus obras y sus propias interpretaciones de las batallas captadas por el daguerrotipo.

 

Por Gabriel O. Turone

Prensa JR
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